Trastorno Bipolar

Soy Iris Semper, psicóloga sanitaria colegiada, especializada en trastornos psiquiátricos severos —entre ellos el trastorno bipolar — desde hace más de 6 años. He acompañado tanto a personas con este diagnóstico como a sus familias, primero en una asociación de salud mental en Terrassa y ahora en mi consulta de Sant Cugat del Vallès, presencial y online. En esta página encontrarás información clara sobre qué es el Trastorno Bipolar, cómo se manifiesta, y cómo trabajo tanto con quien tiene el diagnóstico como con quien lo acompaña.

Qué es el trastorno bipolar

Alternancia entre episodios de energía y ánimo muy elevados (manía o hipomanía) y episodios depresivos, con periodos de estabilidad entre medio. Durante la manía la persona puede sentirse eufórica, tomar decisiones impulsivas o dormir muy poco sin notar cansancio; en la fase depresiva ocurre lo contrario: falta de energía, tristeza, dificultad para funcionar.

Síntomas y señales de alerta

  • Fases de manía o hipomanía: euforia, energía desbordante, poca necesidad de dormir, impulsividad, ideas de grandeza, habla acelerada.
  • Fases depresivas: tristeza persistente, falta de energía, pérdida de interés, dificultad para concentrarse.
  • Cambios bruscos de humor sin motivo aparente.
  • Irritabilidad marcada durante los episodios.
  • Dificultad para mantener rutinas estables de sueño.

Cómo afecta al día a día

Vivir estos cambios sin poder anticiparlos genera mucha inestabilidad en la vida diaria, en las relaciones y en el trabajo. Durante la manía, decisiones tomadas de forma impulsiva pueden tener consecuencias que se lamentan después; durante la depresión, cuesta sostener incluso las tareas más básicas. Entre episodios, muchas personas llevan una vida estable y funcional.

Mitos y creencias erróneas

  • «Es solo tener cambios de humor.» No: son episodios claramente diferenciados que duran días o semanas, no cambios de humor puntuales del día a día.
  • «En la fase de manía la persona está más feliz, es positivo.» No necesariamente: la manía puede ser tan disruptiva como la fase depresiva, con decisiones de riesgo incluidas.
  • «No se puede llevar una vida estable con este diagnóstico.» Con tratamiento y seguimiento adecuado, muchas personas llevan vidas plenas y estables.

Cómo lo trabajamos

Identificamos las señales tempranas de cada episodio para poder anticiparse, construimos rutinas que ayuden a sostener la estabilidad, y trabajamos el impacto emocional de vivir con esta variabilidad, incluida la culpa que a veces queda después de un episodio de manía. Coordino el trabajo terapéutico con el equipo psiquiátrico.

Cómo afecta a los familiares

La incertidumbre de no saber cuándo llegará el próximo episodio, el desgaste de las fases de más actividad e impulsividad, la preocupación durante las fases depresivas, y con frecuencia tensión de pareja por decisiones tomadas durante un episodio.

Cómo pueden ayudar los familiares

  • Aprender a reconocer las señales tempranas de cada tipo de episodio.
  • Acompañar sin sobreproteger ni entrar en conflicto constante durante los episodios.
  • Mantener la calma ante decisiones impulsivas, sin reforzar el conflicto en el momento álgido.
  • Apoyar rutinas estables de sueño y actividad.
  • Cuidar el propio desgaste emocional, sobre todo tras episodios intensos.

Si te reconoces o simplemente notas que hay algo que no te gusta como funciona en ti o en alguna persona que te importa, escríbeme y lo trabajaremos