Soy Iris Semper, psicóloga sanitaria colegiada, especializada en trastornos de la conducta alimentaria —entre ellos la anorexia nerviosa. Mi interés por los trastornos de la conducta alimentaria comenzó a partir de mi experiencia formativa y laboral en el ITA de Barcelona. Desde entonces, he mantenido una trayectoria de formación y especialización específica y continuada. En 2022 completé mi formación como especialista en trastornos alimentarios con Norte Nutrición y actualmente continúo formándome en trauma y TCA, manteniéndome al día de los avances y enfoques terapéuticos más actuales.
Qué es la anorexia
Restricción alimentaria mantenida en el tiempo, con miedo intenso a ganar peso y una alteración en cómo se percibe el propio cuerpo. La comida y el peso se convierten en una de las pocas áreas donde la persona siente que puede ejercer control, especialmente en momentos de mucha exigencia o inseguridad.
Síntomas y señales de alerta
- Restricción alimentaria mantenida, aunque el hambre o el entorno digan lo contrario.
- Miedo intenso a ganar peso, incluso estando en un peso bajo.
- Percepción distorsionada del propio cuerpo.
- Rituales alrededor de la comida (cortarla en trozos muy pequeños, comer muy despacio, evitar comer con otros).
- Necesidad de controlar cada vez más ámbitos, no solo la comida.
- Aislamiento social, sobre todo en contextos donde hay comida de por medio.
- Cambios físicos visibles con el tiempo (cansancio, frío constante, alteraciones del ciclo menstrual).
Cómo afecta al día a día
Ocupa cada vez más espacio mental —planificar, controlar, evitar—. Las relaciones sociales se resienten porque comer con otros genera mucha ansiedad, y el cansancio físico dificulta mantener el ritmo habitual de estudios o trabajo.
Mitos y creencias erróneas
- «Es solo una dieta muy estricta.» Va mucho más allá de la alimentación: es una forma de gestionar un malestar emocional de fondo.
- «Solo les pasa a chicas adolescentes.» Puede aparecer a cualquier edad y en cualquier género.
- «Si no está muy delgada, no es anorexia.» El malestar y el patrón de control pueden estar presentes independientemente del peso visible.
- «Basta con que coma y se soluciona.» Comer es la parte visible; lo que sostiene el trastorno es mucho más profundo.
Cómo lo trabajamos
El acompañamiento es gradual y va al ritmo que la situación permite. Trabajamos qué hay detrás de esa necesidad de control —el perfeccionismo, el miedo, la autoexigencia— y, cuando la situación médica lo requiere, coordino el trabajo terapéutico con el equipo médico. La familia también forma parte del proceso.
Descubre como podemos trabajarlo
Cómo afecta a los familiares
Mucha angustia al ver cómo la persona se aleja de la comida y de sí misma, sensación de no saber qué decir sin empeorarlo, tensión en las comidas familiares, y miedo constante por su salud física.
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Cómo pueden ayudar los familiares
- Evitar comentarios sobre el peso o el aspecto físico, aunque sea con buena intención.
- No convertir cada comida en una negociación o un examen.
- Ofrecer compañía y calma, no control ni vigilancia constante.
- Coordinarse con el equipo profesional en vez de actuar por vuestra cuenta.
- Cuidar el propio desgaste emocional y buscar apoyo también para vosotros.
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Si te reconoces o simplemente notas que hay algo que no te gusta como funciona en ti o en alguna persona que te importa, escríbeme y lo trabajaremos